lunes, 9 de abril de 2018

THE CHILD IS A FATHER OF THE MAN



THE CHILD IS A FATHER OF THE MAN

Adiós, luna. Adiós, hormiga. Adiós, música. Mi hijo pequeño se despide y vuelve a su trabajo, a su oficio incesante, tacto y ojo. Acarrea de un lado a otro piedras, ramas, palabras, estropea las flores del abuelo, se mancha alegremente sus manitas de tierra, de esta tierra tan negra, más vieja que nosotros. No sé lo que persigue si es que algo persigue. Nada que imaginar aún. O acaso sí. Adiós, luna, adiós, hormiga, adiós, música, repito sin demasiada convicción. Reconozco su hambre. Porque tiene dos años. Porque tengo dos años allá lejos, ahora, en la casa cerrada. La misma tierra mancha mis dedos torpes. Delata mi impaciencia. Se hace tarde. El niño no quiere descansar. Ni pensar en dormir. Demasiado trabajo por hacer. Y todo aguarda aún. Adiós, noche. Hola, noche.

(Aparecido en Turia, 124, noviembre 2017-febrero de 2018)

jueves, 5 de abril de 2018

lunes, 26 de marzo de 2018

Reseña de Juan Carlos Abril sobre Hotel Europa en El genio maligno


 Deslumbrante y desgarrador, violento y sedante a un tiempo, Hotel Europa, de José Luis Gómez Toré (Madrid, 1973), publicado por la editorial sevillana La Isla de Siltolá, es un libro importante entre las novedades de esta temporada. Una obra de intensidades en torno a un recorrido por un lugar aparentemente cómodo, como es un hotel, lleno de referencias hacia la horizontalidad europea, la cobertura social y todo lo que significa el proyecto ilustrado, pero atravesado por la inquietud de los no lugares que, como contraposición, aparecen: Mato Grosso (p. 15), Ciudad Juárez (p. 20), diferentes urbes o lugares de Mozambique, Songo, Chitima, Changara, Maputo (pp. 23-26 y 35), Manila (pp. 27-28), etc. Se trata en última instancia de una cartografía anímica.
Dividido en tres partes, «Historia universal», «El teatro anatómico del doctor Cirlot», subtitulado explícitamente «Interludio grotesco», y para terminar la homónima «Hotel Europa», José Luis Gómez Toré ha construido un sólido y bien articulado libro de poemas que en todo momento nos deja respirar, como si fuera un tubo para buceadores a pulmón, a pesar de la gravedad de la materia tratada, gravedad filosóficamente socrática, dialécticamente brechtiana, de acusación. En Hotel Europa se cuestiona la verdad, y esta interrogación se erige en acusación pública. Pero más como ananké y denuncia de las frivolidades, esquivando la molicie happy del capitalismo avanzado y las noticias escabrosas que se suceden a la hora de comer en el telediario, en este mundo de reproductibilidad técnica, como en «Ciudad Juárez o el cuerpo en la era de su reproductibilidad técnica» (p. 20). Hotel Europa entraña una lectura trágica: la más trágica, como la Cordelia, que remite a El rey Lear shakesperiano, personaje que aparece —ya como fantasmagoría— en «Hotel Europa», el último poema del libro. Habría que advertir que, a poco que abordemos los primeras composiciones, nos damos cuenta de que nos enfrentamos a una poesía que se pregunta si es posible escribir poesía después de Auschwitz, como planteara Adorno, y tal como se hiciera eco nuestro autor, en 2015 en su ensayo titulado El roble de Goethe en Buchenwald, donde dedicaba varias páginas a contextualizar y a intentar explicar (y explicarse) el exabrupto adorniano entre poesía y barbarie... Y habría que responder de inmediato que sí, a la luz de este poemario, pero la respuesta no es tan sencilla ni en su formulación, obviamente, ni en su resultado. La incertidumbre sobre el futuro planea advirtiéndonos lo intrincado del pasado, pues no hay futuro sin pasado, sin lectura consciente del paso del tiempo: «Son pocas las certezas: no ordenar las imágenes, no borrar la sutura, mantener a distancia el porvenir.» (de «Elegía», p. 35). Porque «El exceso de porvenir enferma.» (de «De la poesía como discurso republicano (zona wi-fi)», p. 36).

jueves, 15 de marzo de 2018

Noche (Hilde Domin)



NOCHE

Me han puesto muertos en el agua
yo bajo por los ríos

el Ródano el Rin el Guadalquivir
el río de los tiburones en los trópicos.

En el mar los féretros.
Yo sin moneda entre los dientes

paso flotando en mi cama
con los misericordiosos

protectores
los queridos muertos

incontables
más inútiles que madera flotando

en el día.

HILDE DOMIN, Hier (versión de J.L.G.T.)

lunes, 12 de marzo de 2018

Adorno y Scholem, una amistad improbable



Theodor W. Adorno y Gershom Scholem
Correspondencia (1939-1969)
Traducción de Martina Fernández Polcuch y María Graciela Tellechea
Eterna Cadencia, Buenos Aires/Madrid, 2017
«Publicadas por primera vez en español, estas cartas son el tercer lado de un triángulo epistolar con un amigo en común: Walter Benjamin. Un intercambio que se inicia con la preocupación de Adorno y de Scholem por la vida de Benjamin, pero que luego de su suicidio adquiere intensidad intelectual y carácter multifacético». Así leemos en la contraportada del libro.
Comenzar, claro está, por el texto de la contracubierta no suele ser la mejor guía para una lectura crítica. Más bien, al contrario. Sin embargo, en este caso, más allá del aura –permítaseme el mal chiste— que rodea el nombre de Benjamin en determinados círculos, y más allá también del reclamo publicitario correspondiente, lo cierto es que dicha alusión no encierra ninguna pista falsa. En efecto, fue Walter Benjamin el que unió a dos intelectuales de intereses en principio muy lejanos entre sí y entre los cuales nada hacía presagiar que se iba a establecer una relación de intercambio intelectual, pero también de indudable amistad. Y, ciertamente, gran parte del interés del volumen radica en asistir al importante esfuerzo por parte de Scholem y Adorno para dar a conocer el legado de Benjamin, tras la muerte de éste en Portbou, así como las no pocas dificultades —no exclusivamente filológicas— a la hora de rescatar textos perdidos o dispersos, empezando con la copiosa correspondencia del escritor, una correspondencia que, para ambos, tiene un valor que va mucho más allá de lo testimonial. Así, escribe Scholem, el 28 de julio de 1965: «[…] Me parece que la impresión global que generan las cartas es extraordinaria. Representa tanto un comentario lleno de vida sobre él mismo como un complemento de su opus que va en muchas direcciones».
Esa insistencia, ese empeño común, muestra, de forma indirecta, cómo la obra benjaminiana no encontró tan fácil acomodo como podría pensarse hoy, cuando el pensador se ha convertido en un autor ampliamente citado, si bien no deja de resultar sospechoso que no pocos testimonios de su supuesta influencia actual graviten siempre en torno a los mismos textos. [...]

martes, 6 de marzo de 2018

Versión de Paul Celan




En los ríos al norte del futuro
echo la red que tú
titubeante lastras
con sombras escritas por
piedras.

In den Flüssen nördlich der Zukunft
werf ich das Netz aus, das du
zögernd beschwerst
mit von Steinen geschriebenen
Schatten.



Paul Celan, Atemwende (versión de J.L.G.T.)

jueves, 1 de marzo de 2018

Hotel Europa en el blog de Carlos Alcorta

El último, F. W. Murnau

"«La historia / es una sucesión de hechos consumados, / de crímenes perfectos». No es preciso remontarse muy atrás en el tiempo para constatar estas palabras. Lo comprobamos en el presente, con las tragedias que acontecen diariamente y que ensancharán, en el mejor de los casos, el vientre de la historia (en muchas ocasiones, ni siquiera eso, serán pasto del olvido). José Luis Gómez Toré (Madrid, 1973) prefiere no referirse a ningún hecho en concreto acaso con la intención de amplificar su voz, tal vez con el propósito de que sus reproches no se circunscriban a una habitación determinada, sino que se difundan por todo el hotel, por el Hotel Europa, un hotel que simboliza —o que debiera simbolizar— amparo y refugio para quienes traspasan fronteras casi impermeables, para quienes huyen de la violencia, de la miseria, de la no vida. Sin embargo, esa anhelada seguridad que los poemas de Hotel Europa reclaman, está construida solo con palabras, y las palabras, como el propio peta escribe «… levantan / un hospital precario, /un refugio irrisorio / que dobla la intemperie», acaso porque el lenguaje es solo «un estado de excepción». En cualquier caso, la existencia es un estado de excepción casi permanente, sobre todo para aquellos que sufren las consecuencias de la guerra, para los exiliados, para los perseguidos, para los mutilados de cuerpo y espíritu".
CARLOS ALCORTA

lunes, 12 de febrero de 2018

Presentación del libro Hotel Europa


http://www.libreriaalberti.com/agenda/jose-luis-gomez-tore-hotel-europa-la-isla-de-siltola/1058/




ORESTES O EL INSOMNIO

Ladran los perros hasta la madrugada,
ladran de noche en los portales,
sin piedad ladran en el descampado,
entre bloques de hormigón y excavadoras,
en las ruinas futuras del centro comercial.

Velan,
se responden sin pausa
de una plaza a otra plaza,
de ciudad en ciudad
a través de los siglos.

Ladran esta noche los perros.
Dejan un sabor a metal en cada boca.
A quién llaman.
¿Quién sueña el despertar?

(Poema incluido en el libro Hotel Europa)


sábado, 10 de febrero de 2018

Vital Vitale



   La recepción en nuestro país de la poesía de Ida Vitale ha sido, hasta cierto punto, irregular, a pesar de haber publicado en editoriales españolas de prestigio como Pre-Textos. De hecho, tampoco se trata de una autora que haya encontrado fácil acomodo en su país natal, Uruguay, aunque su nombre rara vez falte cuando se cita lo que se ha llamado generación del 45, junto con voces como Idea Vilariño, Amanda Berenguer, Washington Benavides o Enrique Fierro. Su inclusión en Las ínsulas extrañas (la polémica antología preparada por Blanca Varela, Eduardo Milán, José Ángel Valente y Andrés Sánchez Robayna) podría haber servido para otorgarle una mayor visibilidad entre nosotros, si no hubiese sido por el debate, tan absurdo como interesado, que suscitó dicha recopilación y que dejó en segundo plano lo más interesante de aquel trabajo, la necesidad de una mirada atlántica sobre la poesía en español. La paradoja fue precisamente que no pocas de las críticas que recibió la antología se centraron, en España, en señalar la falta de determinados poetas peninsulares, cuando, si algo podía achacársele, era el excesivo peso que los autores españoles tenían en un libro que se proponía un horizonte panhispánico [...]

miércoles, 24 de enero de 2018

Romanticismo alemán



  No resulta fácil destacar la oportunidad de este libro sin caer en una retórica gastada, más propia de la publicidad que de la crítica propiamente dicha. Cuesta resistirse a escribir frases tales como “este volumen viene a llenar un hueco en el panorama editorial” o “estamos ante una antología necesaria”, afirmaciones que, a fuerza de repetirse, han perdido toda su credibilidad. Y, sin embargo, lo cierto es que no contamos con demasiadas publicaciones recientes que nos acerquen directamente a los textos de los románticos alemanes, lo que lleva a menudo a que nos sigamos alimentando de tópicos, idealizaciones y de no pocos prejuicios. Obviamente pueden citarse trabajos como la Antología de románticas alemanas, a cargo de Federico Bermúdez Cañete y Esther Trancón y Widemann, publicada en 1995: un título significativo, ya que la mujer no fue solo un motivo central en el Romanticismo, objeto de un ambiguo culto, sino también sujeto que a través de la escritura deja constancia de sí  (como apreciamos en autoras que García Román incluye en su libro como Bettina von Arnim o Karoline von Günderrode). Mención aparte merece la recopilación de textos en verso y prosa El entusiasmo y la quietud, preparada por Antonio Mari y que apareció por primera vez en 1979 y conoció una segunda edición, revisada y ampliada, en 1998. Asimismo, no faltan, por supuesto, libros en castellano de autores como Novalis, Hölderlin, Heine…, pero apenas encontramos versiones de Tieck, Brentano o Eichendorff, de los que esta selección sí nos da cumplida muestra. La oportunidad de una antología como esta se ve reforzada, asimismo, por el hecho de que esa recepción irregular del Romanticismo alemán en el contexto español no es quizá sino un episodio de una recepción insuficiente de la lírica alemana en su conjunto: cabe preguntarse si en un país, donde no se ha hecho, por lo general, una lectura en profundidad de Goethe, no tendemos a acercarnos a esta poesía casi exclusivamente desde algunas cimas indudables (Celan, Hölderlin, Rilke…) que, sin embargo, forman parte de un paisaje más amplio [...]